El blog de Golcar

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A mí me sabría a mierda

gaby

En verdad, la frase de María Gabriela da qué pensar y se presta para unas cuantas interpretaciones. Dijo La Hijísima en su Instagram: “Me sabe a ñoña la política,…”.

Por un lado, bien podría interpretarse que ante el ejemplo dejado por su padre en el ejercicio de la política y el poder, La Hijísima se siente tan asqueada, decepcionada, que la política le “sabe a ñoña”, porque vio de cerca cómo se puede abusar impunemente del poder, con la venia de todos los otros poderes arrodillados ante su padre y una cohorte de aduladores que a todo decían que sí como perrito de carro por puesto y reían y aplaudían hasta el peor de los chistes del difunto.

Por otro lado, al ver el estado de ruina y atraso en que la política del Socialismo del Siglo XXI de su padre y de sus sucesores han sumido al pobre país rico y petrolero llamado Venezuela, donde escasean los productos de la canasta básica alimentaria al punto de producirse heridos cuando aparecen en los mercados en la batalla por hacerse con un paquete de Harina PAN o un pote de margarina, pues la política le “sabe a ñoña”. Es que la asquerosa política ejercida por su papá y sus seguidores logró que desaparecieran hasta la pasta dental, el jabón y el papel tualé.

También se puede interpretar que, La Hijísima, al ver cómo se persigue a opositores políticos, se estigmatizan como traidores a la patria o vendepatria a todos los que se atreven a disentir, se mantienen en prisión a una juez como María Afiuni por cumplir con su trabajo, y a otros presos políticos como Simonovis, sin que terminen de ser juzgados y sentenciados pues, piensa en tanta porquería, y le “sabe a ñoña”, la política.

Al ver la corrupción que carcome todos los cimientos del régimen instaurado por su difunto “papito”, recordar cómo tantos amigos de su familia que hasta hace 14 años no tenían dónde caerse muertos, hoy ostentan mansiones, carros blindados importados, escoltas y cuantiosas cuentas en dólares en el extranjero, La Hijísima no tiene más remedio que decir que la política le “sabe a ñoña”.

Pero, otra posible interpretación, entre muchas otras que podrían surgir de tan sugerente frase, es que, viendo las  puñaladas traperas que empezaron a lanzarse entre sí los oficialistas, palpar cómo conspiran unos contra otros en su afán por mantenerse aferrados al poder, observar cómo los herederos políticos del difunto saltan en las grabaciones de Mario Silva, como conejos en sombrero de mago. Al leer los e-mails del hojillero donde no deja títere con cabeza, al ver cómo Nicolás y Diosdado fuerzan ante las cámaras una hermandad y amistad que no terminan de ser creídas por nadie, al recordar cómo se mintió y se manipuló la agonía y muerte de su “papito” durante más de 3 meses y luego se utilizó la imagen del muerto para manipularla políticamente y con ella obtener el voto de los seguidores en duelo, obviamente, la política, tiene que saberle a “ñoña”.

Es que yo me pongo en el lugar de la muchacha, veo tanta marramuncia, inmundicia y cochinada a su alrededor y no puedo pensar que la política me sabría a ñoña, de ser ella. No, a mí, directamente y sin eufemismos, me sabría a mierda.

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