El blog de Golcar

Este no es un reality show sobre Golcar, es un rincón para compartir ideas y eventos que me interesan y mueven. No escribo por dinero ni por fama. Escribo para dejar constancia de que he vivido. Adelante y si deseas, deja tu opinión.

Mis 10 libros en Facebook

libros fb

Hay en el facebook una catajarria de jueguitos insoportables, de esos que hinchan las pelotas como dirían los perfectísimos argentinos, en los que lo etiquetan a uno para hacer unas especies de cadenas que terminan siendo un verdadero coñazo.

El tema es que te nombran y tienes que hacer lo que te invitan a hacer, por más ridículo que te parezca, y al mismo tiempo echarle la vaina a unos cuantos amigos más, quienes a su vez se supone que deben continuar el incordio hasta que, supongo, algún día, te vuelve a caer la plaga a ti. Tengo en mi bandeja de mensajes unos cuantos jueguitos que dejé guindando sin siquiera dar explicaciones. Que la vaina, en términos criollos, es una ladilla.

Pues bueno. En estos días, el amigo Juancé Gómez me convidó a hacer una lista de mis 10 libros preferidos. Luego de pensar en escurrir el bulto y hacerme el policía de Valera, me animé y escribí en mi muro la lista de mis libros.

Doy fe de que lo allí escrito y descrito es rigurosamente cierto y que cada libro mencionado tuvo los efectos descritos en mi alma, espíritu y mente y que tal vez de allí provenga este entuerto mental que intelectualmente me caracteriza. La lista, como toda lista, es arbitraria y está compuesta por los títulos que salieron espontáneamente de mi archivo mental, de primer golpe y sin escudriñar mucho. Si la hiciera con más detenimiento posiblemente terminaría siendo otra lista pero, al final, esto fue lo que dije en facebook y transcribo aquí con muy pocos retoques:

Ok. Juancé, aunque me ladillan un poco estas listas y hubiera debido mandarte a hacer puñetas como sabiamente lo hizo Milagros González, como me agarraste de buen humor –cosa rara en mí–,  voy a ponerme al descubierto.

No están en mi lista los grandes maestros de la literatura.  Esos, pocas emociones me han despertado. Me han enseñado muchas cosas pero muy pocas emociones, realmente.

Mi lista va de libros que por diferentes motivos y en diversas épocas de mi vida cayeron en mis manos,  los leí y me impresionaron independientemente de la calidad literaria y la originalidad o profundidad.

1º – A los 14 años cayó en mis manos “Motín en el reformatorio” de Jack Thomas, una historia perversa y negra no apta para un niño de 14 años de La Parroquia que me devoré impresionado con el relato. Por ese entonces, vivía mi hermano Toño detrás del reformatorio de Mérida y cuando escuchaba a las reclusas gritar obscenidades y cochinadas a los hombres a través de las ventanas, recordaba la cochambrosa novela de Thomas. Al día de hoy me eriza la piel la imagen de esas chicas, casi niñas, violando al vigilante del reformatorio en el baño.

2º – Al poco tiempo, paró en mis manos sin saber porqué pues no creo que ningún adulto me lo hubiera podido recomendar, un libro que,  por lo gordo y por las páginas de papel cebolla, parecía una biblia y que fue causa de mis desvelos adolescentes, pues me daban las cinco de la madrugada pegado a la historia de un grupo de jóvenes adolescentes que pasan un verano desenfrenado en un pueblo español, consumiendo cuanta droga se cruzaba en su camino, mucho sexo y licor y mucha diversión. “Los hijos de Torremolinos” de James A. Michener. Tampoco apto para la edad. O tal vez sí.

3º – “Por quién doblan las campanas”, de Hemminway, otro libro que me erizaba la piel y no me dejaba dormir. Eso de no preguntes por quién doblan las campanas, doblan por ti. Me retumbaba en la cabeza al cerrar el libro y apagar la luz.

4º “El pájaro espino”, de Collen McCollough. Tenía como 17 y las hormonas alborotadas. La sórdida historia de amor entre el cura y la protagonista me dejaba siempre con una erección. Nunca superé que, al final, todo termina siendo para la protagonista como un castigo divino a tanta irreverencia y lascivia. “Hay un pájaro que desde que nace empieza a buscar la espina más grande y alta del bosque. Cuando la consigue, la clava en su corazón y canta por primera y única vez en la vida. Entre más se hunde la espina y se aproxima la muerte, más lindo es su canto”. Versión mía del epígrafe de la novela. La versión seriada para la televisión, después, fue una decepción.

5º – “Shogún”, de James Clavell. Otro mamarro de libro que leí en inglés en mis meses en Wilmington,  Carolina del Norte, y que me presentó el fascinante mundo japonés con todo su exotismo y enseñanza de vida y la impresionante costumbre del sepukku.

6º – “Peonía” y otros libros de Pearl Buck, novelas que me mostraban el contraste entre el mundo chino y americano y que me gustaban por lo fácil que era leerlas y disfrutarlas. Siempre recuerdo una escena en una de ellas en la que la protagonista comentaba como había resuelto el contraste entre el impoluto blanco de la ropa de bebés de los gringos y el poco higiénico colorinche de los vestidos chinos. Ella decidió vestir a su bebé con ropa interior asépticamente blanca y la ropa exterior con la alegría de los colores chinos. Era su forma de sacar lo mejor de los dos mundos.

7º – “Las sandalias del pescador”, de Morris West, que puso en duda todo un sistema de creencias y enseñanzas, sobre la vida, la fe y la religión.

8º – “Entrevista con la historia” de Oriana Fallaci y otros libros de ella que me metieron el gusanito del periodismo en el cuerpo y me mostraron que los grandes personajes de la historia no son más que seres humanos con sus virtudes y muchos defectos.

9º – “El túnel” de Sábato que me mantuvo loco por casi un mes. Deambulando por las calles y haciendo cosas impensables a la gente que me quería. Hoy me juzgarían por violencia hacia la mujer y al prójimo.

10º – Los cuentos de “Autopista del Sur” y de “El perseguidor” de Cortázar que fueron mis noches de cielo estrellado en isla de Coche hace 30 años, tirado en el suelo de la plaza Bolívar del pueblo, a la luz de una farola y recostando la cabeza a un banco. Coche era dos calles de tierra entonces y oscuridad absoluta en la mayor parte del pueblo. Al día de hoy paso por esa plaza y me parece reconocer a “Circe” entre los arbustos de la plaza, o ser empujado por sombras invasoras en “Casa tomada”, o el atasco de la autopista francesa, o la impresionante visión de “Continuidad de los parques”…

De ñapa, te dejo mi biblia: “Memorias de Adriano” de Marguerite Yourcenar, un libro que es enseñanza de vida. Que a mí me enseñó a vivir. Si los seguidores de Paulo Coelho y toda la paja loca de la autoayuda tomaran esa biografía del emperador romano, la leyeran, saborearan, deglutieran, asumieran y entendieran toda la enseñanza que encierra sobre la belleza, los placeres de la vida, el amor, la tolerancia y la estrategia, quemarían en una hoguera a Coelho con sus libros y aprenderían a vivir la vida a plenitud.

Eso es todo querido amigo. Largo porque no sé hacerlo corto.

P.S. No me etiqueten en jueguitos del facebook, plis.

Anuncios

Navegación en la entrada única

4 pensamientos en “Mis 10 libros en Facebook

  1. pollinob en dijo:

    Oye, pero sí tienes allí a varios grandes de la literatura… Otros que podrías incluir en un futuro, si los lees ahora pueden ser los de Kundera: todas sus novelas menos La Despedida, que es malaza, y los ensayos Los Testamentos Traicionados y, sobre todo, El Arte de la Novela. En cuanto a las novelas, tienen un poder para nosotros los venezolanos por su descripción terrible, esclarecedora y melancólica de la realidad cotidiana del comunismo, y otro para el lector en general, que es la triste belleza de varias de ellas y su disección de las motivaciones de tantas bolserías humanas.

    Lo cómico es que, en curioso acto fallido, cuando me enviaron el «challenge», no puse ninguna de Kundera, pa que vos veais.

    Le gusta a 1 persona

    • Pasa que uno escribe la lista sin pensar, así lo hice yo, recordando los momentos que me impresionaron por los libros, y sale una lista, que es “espontánea”, no pensada a profundidad. Después uno queda con el gusanito y empieza a recordar libros que incluso hasta han sido más importantes o, tal vez, intelectualmente más satisfactorios o enriquecedores, pero mi lista la dejé como salió, como fue saliendo en el momento en que recibí el reto. Ahí faltó por ejemplo, muy importantes para mí entre otros, Pedro Páramo, de Juan Rulfo, Aura, de Carlos Fuentes, El Seductor y Temor y temblor, de Kierkegaard, Aproximación a la feminidad de Rísquez, El dolor y El Amante de Duras, Sidharta, Demian,.. un montón más que han significado mucho. Cada vez que uno piensa en una lista, sale una diferente e importante en nuestras vidas por diversos motivos.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: