El blog de Golcar

Este no es un reality show sobre Golcar, es un rincón para compartir ideas y eventos que me interesan y mueven. No escribo por dinero ni por fama. Escribo para dejar constancia de que he vivido. Adelante y si deseas, deja tu opinión.

El papel toilette de las cachifas

El 04 de octubre de 2012, a tres días para las elecciones presidenciales de entonces, escribí especialmente para Código Venezuela la crónica que reproduzco a continuación. La publico de nuevo porque han pasado ya 6 meses desde entonces, medio año durante el cual el país ha estado en manos del hombre que habla con “pajaritos chiquiticos”, 6 meses de incertidumbre en los que el candidato del oficialismo, del continuismo, nos ha devaluado la moneda en dos oportunidades y ha triplicado la inflación, haciendo que la escasez de productos haya llegado a cifras realmente alarmantes, guarismos tan cubanos que asustan. Luego de permanecer por 6 meses Venezuela en las manos de Dr. Dolittle, la situación con el papel sanitario, no solo no ha mejorado; ha empeorado. Como han empeorado a pasos agigantados el deterioro de la calidad de vida general del venezolano. Todo esto hace que este artículo de hace 6 meses mantenga su vigencia. Al final, es solo cuestión de cambiar la fecha del evento electoral. Donde dice “domingo 07 de octubre”, lean “domingo 14 de marzo”.
rosal
En los días de mayor pobreza de mi familia. Cuando yo tenía unos 10 o 12 años y salía con una olla de aluminio a vender en La Parroquia los deliciosos pastelitos que hacía mi mamá para mantenernos, una de las maneras de rendir el dinero era comprando papel toilette Cruz Blanca o Rosal. Eran ásperos como papel crepé, algunas veces de un rosado asqueroso y, para mí, siempre detestables.
Desde entonces, siempre he relacionado esos papeles con la pobreza. De hecho, recuerdo que cuando iba a casa de mis amiguitos que tenían más dinero –como siempre he sido un averiguador y un chismoso–, notaba que mientras en los baños de la familia ponían papel Sutil o Suave, en los baños de las cachifas lo que había siempre era el aborrecible papel Rosal rosado. ¡Qué indignante me parecía aquello!
Han pasado muchos años desde entonces pero mi “trauma” con el papel toilette sigue intacto y lo comprobé en estos días cuando fui al supermercado a comprar el papel sanitario y lo único que había en el anaquel eran unos pocos, muy pocos, rollos de Rosal.
“Esto es papel de cachifas”, pensé y me negué rotundamente a comprarlo.
“Yo, con todo el esfuerzo de mi madre y de mis hermanos, estudié, obtuve un título universitario. Luego con mi propio esfuerzo monté un negocio en el que trabajo los siete días de la semana. No me he hecho rico pero trato de vivir con las comodidades que mi trabajo me puede ofrecer. Entonces ¿Por qué coño me voy a tener que limpiar el culo con papel de cachifas?”
Esos pensamientos se cruzaban por mi mente cuando comprendí que el papel Rosal es como una metáfora de lo que el socialismo trasnochado de Chávez nos ofrece a los venezolanos. El pretende con su “proceso” igualarnos a todos por abajo. Que seamos iguales en el papel Rosal, en la mortadela, en la sardina…
Quiere que pensemos que la pobreza es una virtud. Que ser o querer ser rico es malo. Y yo me niego a aceptarlo. La pobreza es, digamos, una situación de la que con el trabajo y esfuerzo de cada quien y con la ayuda de un buen gobierno que estimule el empleo se puede salir. No es bueno ni virtuoso ser pobre. Como no es malo ser rico. Lo que podría ser, si no malo, por lo menos egoísta, es que a la cachifa le compre el papel toilette Rosal cuando para mí compro Sutil o, como diría Susanita, la amiga de Mafalda:
 Malo es hacerse rico con dineros mal habidos, por corrupción o narcotráfico.  Eso es malo. Ahora le ha dado por recordar que los pobres comían “Perrarina” -cosa que no sé si es un mito urbano o es cierto, porque la Perrarina, que yo sepa, siempre ha sido más cara que un plato de pasta, si a ver vamos-. Dice: “Porque los pobres comían Perrarina” y yo pienso: “Por lo menos, entonces, había Perrarina, con su gobierno, hasta eso escasea”.
No se puede tolerar y no creo que la mayoría de la gente en Venezuela lo pretenda, que quieran igualarnos por abajo. La idea del socialismo de pacotilla de Chávez es que si yo comí o como Perrarina, que todos coman Perrarina. Que todos coman mortadela, sardinas y compren papel Rosal.
Esa no puede ser la aspiración de la mayoría de los venezolanos. Me niego a creerlo así. La aspiración tiene que ser que TODOS podamos comer jamón, salmón, pollo, carne. Que la Perrarina sea para los perros y que, incluso a ellos, les podamos dar el alimento de la mejor calidad que se encuentre. Que todos usen papel Sutil, Suave o Scotch o de la marca que se les antoje.
Me fui a otro supermercado y, al llegar al anaquel, vi que solo quedaba un poco del papel Rosal. No había más nada. Enfurecido, decidí comprarlo y sentirme el más pobre de los pobres, solo porque vivo en un país en “revolución”. Compré y me limpiaré el culo con el Rosal pero el domingo 07 de octubre,  con más gusto aún, votaré por Capriles.
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8 pensamientos en “El papel toilette de las cachifas

  1. Zoleiva Rojas de Santos en dijo:

    Este no lo había leído, pena me da decir que me reí mucho porque el fondo del asunto es muy profundo y lamentable, pero el estilo muy gracioso.En cuanto a la vigencia lo encuentro muy de actualidad pero con la diferencia que en octubre se encontraba el papel Rosal y ahora ni ese, dentro de poco nos tocara importar el Gramma para poder limpiarnos el que te conté.Así es que a VOTAR el 14 de abril para que se cumpla la secuencia que se me acaba de ocurrir: el 12 se fue, el 13 volvió y el 14 desapareció.

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  2. Golcar cariño , si tiene una diferencia con el primero, y es que en este disparte de proceso revolucionario o vaya usted ha saber que cosa es, las viejas encopedas no lo inventaron, ni lo provocaron, mas ahora las revolucinarias se encopetan con peor gusto claro como todo lo que hacen ellos , pero alli como dice Cantiflas es donde esta el detalle, ellas de seguro no se limpian con papel rosal, amigo querido, definitivamente la metafora del papel creo que es extrordinaria y que todos la hemos vivido,ha mi tambien me pasa con el olor a creolina que le encantaba a mi amada abuela materna pero en fin, ojala que el pais entienda que es mas que todo esto, es soñar y apostar a que estos rufianes, resentidos, ignorantes, apatridas, no nos terminen de robar el pais y la unica empresa que quede sea la de hacer franelas y gorras, sin duda mi voto es para ENRIQUE CAPRILES

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  3. Sonia M en dijo:

    Excelente tu reflexión, la pobreza no es una virtud, es resultado de injusticias, de falta de oportunidades y a veces, nos guste admitirlo o no, de la falta de voluntad del individuo de salir adelante. Yo soy de izquierda, lo admito, pero de una izquierda progresista, libertaria, en la que el individuo sea dueño de su propio destino. En mi país, un sector de la izquierda , el más duro y autoritario, ahora nos salió con un partido que por cuyas siglas se hace llamar Morena, que encuentro de lo más racista porque sus huestes ahora les ha dado por atacar verbalmente a los de piel blanca… Ttambién nos han querido vender la historia de que los pobres son los buenos y los ricos los malos. Lo más irónico es que el gran líder de ese sector duro, Andrés Manuel López Obrador, era muy cercano al hombre más rico del mundo, Carlos Slim, cuando fue alcalde de Ciudad de México.
    Ah y no paso por alto que arrancaste nuevamente evocando tu infancia. Fuiste feliz, no lo dudo, con todo y tu áspero papel de baño y la obligacion de vender los pastelillos horneados por tu madre.
    Saludos

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    • Gracias, Sonia. Efectivamente, mi infancia fue feliz porque nunca sentí la pobreza como un castigo ni como una virtud. Desde pequeños aprendimos que hay épocas mejores que otras económicamente pero eso no determina la felicidad o la infelicidad.

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      • Sonia M en dijo:

        Esos momentos de felicidad de la infancia que nos llegan como flahazos para sacarnos una sonrisa. Recorde las epocas economicamente malas de mi infancia cuando con mi hermano, con unos cuantos pesos que nos daba mi viejo que no andaba bien de plata, nos ibamos a comer unos tacos de lengua de res y de chorizo, de esos que los mexicanos llamamos de “muerte lenta” por los bichos que puedan traer, sabian deliciosos. Era nuestro secreto jaaja.
        Yo creci en medio de devaluacion tras devaluacion mas desempleo, pero bien dices, la felicidad es una ciencia que no tiene nada que ver con la economia. Abrazo

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  4. ivan martinez en dijo:

    Probrecito, lastima que este articulo no esta escrito en papel periodico, porque se que haria con el.

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  5. TEXCOMPRAS35 en dijo:

    A VECES NO ES EL PAPEL SI NO SABER UTILIZAR EL PAPEL,POR ES TAN FACIL DECIRLES COSAS A UNOS INCREDULOS¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ LUEGO VEN LA VERDAD HAY MUCHOS QUE VEN EL PAPELQUE RASPA Y DUELE ELLOS LO SABEN ……………………….

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